Libros publicados para el Kindle. (20 Noviembre 2012)


 

Continua la lista de nuevos libros publicados en Papyre estos últimos días. Quiero aclarar que estos libros estan en formato epub asi como en formato mobi. Tu puedes elegir mobi para el Kindle o epub para tu Ipad u otro dispositivo de lectura. Excelente lectura.

E.L. James – Cincuenta sombras de Grey – Narrativa. Version corregida.

Cuando la estudiante de literatura Anastasia Steele acude para hacerle una entrevista al joven y exitoso empresario Christian Grey para el periódico universitario en el que colabora, se encuentra con un hombre que le resulta atractivo, enigmático y tremendamente intimidante. Completamente convencida de que su encuentro ha sido todo un fracaso, intenta olvidarse de Grey. hasta que a él se le ocurre aparecer por la tienda de informática en la que Ana trabaja a tiempo parcial. La idealista e inocente Ana se queda asombrada cuando se da cuenta de que desea con todas sus fuerzas a ese hombre, y el que él la advierta de que se mantenga alejada sólo hace que su desesperación por estar con él aumente. Incapaz de resistirse a la inteligencia y serena belleza de Ana y a su espíritu independiente, Grey termina por admitir que también la desea. pero con sus propias condiciones. Consternada, aunque excitada, por las preferencias sexuales de Grey, Ana duda sobre si entablar con él una relación o no. A pesar de todos su éxitos -tanto en el ámbito profesional como en el familiar-, Grey es un hombre lleno de demonios interiores, dominado por la necesidad de tomar el control. Y cuando ambos se embarcan en una apasionada relación física, Ana se da cuenta de que está aprendiendo más sobre sus propias y secretas necesidades de lo que se imaginaba. ¿Podrá esa relación trascender de la pasión física? ¿Podrá Ana someterse a un Amo como Christian? Y, si lo hace, ¿le gustará?.

James Henry – Diario de un hombre de cincuenta años – Narrativa.

Esta obra de Henry James inédita en español, escrita en 1880 entre Daisy Miller y Retrato de una dama, es una deliciosa «nouvelle» que contiene todos los elementos de misterio, ambigüedad e ironía tan característicos del universo de James, que utilizaba los relatos y las novelas cortas como auténtico taller para sus novelas o aun como modelos para éstas. Bajo la forma de un diario personal, un quincuagenario de viaje por Florencia anota los episodios de un acontecimiento extraordinario para él: acaba de conocer a la hija de la que fue su amor de juventud casi treinta años antes, y a su pretendiente, un joven inglés, e intuye en esta relación la exacta repetición de su propia historia sentimental. Historia que él había resuelto con una dolorosa ruptura, y en la analogía que ahora establece se empeña en proteger a su alter ego del peligro que lo acecha.

William Faulkner – El Villorrio – Narrativa.

Entre lo más representativo de la impresionante obra de Faulkner se encuentran las novelas que se conocen bajo el nombre de «ciclo de Yoknapatawpha», desarrolladas a modo de fábula sobre la vida en el sur de los Estados Unidos y sobre el destino humano en cualquier parte del mundo.El villorrio -primera parte de la «Trilogía de los Snopes», a la que también pertenecen La ciudad y La mansión- comienza con la llegada de diversos miembros de una familia a una aldea de Jefferson, precedidos por un ambiguo rumor de extrañas venganzas en más de una granja.Poco a poco, de manera tan insidiosa como arrolladora, los Snopes van apoderándose del pueblo ante el asombro y la impotencia de sus habitantes, y lo conducen con la mayor sangre fría hacia el fracaso, la humillación e incluso la muerte.

Elvira Lindo – Mejor Manolo -Narrativa Juvenil.

Por fin, lo que todo el mundo mundial estaba esperando. Llega la nueva aventura del inimitable Manolito Gafotas.El célebre Manolito Gafotas regresa con un nuevo episodio de la serie galardonada con el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil. El mundo ha cambiado en estos diez años, Manolito ha crecido. Por sus páginas desfilan todos los personajes que han dado color a la colección: su madre Cata, su padre Manolo, el abuelo Nicolás, su hermano menor, conocido como «el Imbécil» y destronado por la nueva hermanita, «la Chirli», la sita Asunción, el Orejones, el chulito Yihad? La inimitable mirada de Manolito Gafotas ilumina nuestra realidad (la del mundo mundial) con la agudeza y la frescura de siempre.

Javier Marias – Mala Indole – Narrativa.

“Dado lo poco que he frecuentado el noble arte del cuento en los últimos tiempos, es posible que ya no escriba más y que lo que aquí se ofrece acabe siendo la totalidad aceptada y aceptable de mi contribución al género.”

Mala índole reúne, así, casi todos los relatos escritos por Javier Marías, los que él considera «aceptados y aceptables» y el lector encontrará deslumbrantes.

Excelente puerta de entrada al universo Marías, Mala índole pone al alcance del lector, además de los que conformaron Mientras ellas duermen y Cuando fui mortal, varios cuentos hasta hoy inencontrables, entre los que destaca el que da título al libro, casi una novela corta sobre las divertidas y espeluznantes andanzas de un viejo conocido, Ruibérriz de Torres, durante el rodaje en México de una película con Elvis Presley.

Además, médicos misteriosos, guardaespaldas, fantasmas, dobles, una aspirante a actriz porno, una mujer y un hombre asesinados por una lanza africana, un mayordomo neoyorquino encerrado en un ascensor, el adorador de una joven a la que filma sin cesar, una pareja mafiosa caída en desgracia, un asesino a sueldo que trata de disuadir a quienes quieren contratarlo… El mundo de los cuentos de Javier Marías es tan inquietante y cautivador que apenas permite apartar la vista de ellos, en un permanente estado de encantamiento y zozobra.

Georges Simenon – Los fantasmas del sombrero – Narrativa Policiaca.

Pocos escritores poseen la habilidad de Georges Simenon para recrear en unas pocas líneas la sofocante atmósfera de ciertas ciudades de provincias. El lector reconoce enseguida a esos personajes incrustados en una mediocridad asfixiante, casi todos ellos cavilando con terquedad sus obsesiones y resentimientos sexuales. No obstante, Simenon se ha acercado escasas veces a la psicología de un asesino en serie de la forma en que lo hace en “Los fantasmas del sombrerero”.

Léon Labbé, un respetable comerciante de La Rochelle, dueño de una sombrerería, acude cada noche al Café des Colonnes, donde juega su habitual partida de bridge con los amigos. Desde hace unas semanas, cinco mujeres han aparecido asesinadas en la ciudad, y un periodista, de nombre Jeantet, mantiene con el anónimo asesino un macabro diálogo a través de las páginas de un diario local. Entretanto, un sastre empobrecido, procedente del cercano Oriente y apellidado Kachudas, descubre casualmente un indicio sospechoso en la ropa de Labbé. Aterrorizado, decide guardar silencio a pesar de la tentadora recompensa que podría obtener si lo delatara, pero las muertes continúan…

Simenon escribió “Los fantasmas del sombrerero” en Arizona, en 1948, durante un periodo muy disciplinado y fructífero de su vida, que no anunciaba la tormenta amorosa en la que se vería arrastrado poco después.

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Otra manera de enviar libros a tu Kindle.


Los lectores de e-libros están teniendo el éxito esperado. Cada dia hay mas personas que llevan en el bolso uno de estas diminutas pantallas que permiten leer en buenas condiciones visuales los miles de libros disponibles en el mercado. Amazon ha sacado otra versión del Kindle con mejores prestaciones, mejorando aun el confort visual en la lectura. Se trata del Kindle Whitepaper .

Pero estas lineas pretenden solo explicar a ustedes, actuales o futuros poseedores del Kindle una manera simple de enviar libros en formato mobi al dispositivo.

Si te has bajado ya algun libro en este formato especifico del Kindle, basta que lo envies por mail como fichero adjunto sin escribir nada en el cuerpo del mensaje ni en el titulo. El destinatario debe ser tu propia direccion Kindle.

Esta direccion se te atribuyo a la inscripcion de tu Kindle en Amazon y termina con @kindle.com . Unos segundos mas tarde recibiras un mensaje como que tu libro ha sido agregado a tu lista enAmazon. No te queda mas que buscar la funcion sincronizar contenido ( coneccion wifi activada) y ya esta. Tu nuevo titulo estara disponible en tu lector, todo esto sin ningún cable. Solo tienes que tener en cuenta que si utilizas la conexión 3G para recibir tu libro Amazon te cargara una pequeña suma de dinero, asi que si no quieres pagarla recíbelo solamente estando conectado con wi-fi.

“Pais de sombras” de Peter Matthiessen. Otro extracto.


Mamie Smallwood.

Después de aquel asunto tan feo del Cayo del Lost Man, habíamos oído a muchos decir que si Ed Watson se atrevía a volver a asomar las narices por aquí los hombres lo detendrían y se lo entregarían el shérif del condado de Monroe y que si presentaba la mínima resistencia le atarían de manos y pies.
Me imagino que el señor Watson también lo sabía, porque las primeras veces que había regresado, se había mantenido lejos de Chocoloskee; hacía breves paradas en Chatham Bend y se iba todavía más deprisa después de quemar su plantación de cañas. Aunque nunca nos enteramos de que había estado allí hasta después de que se marchara, nos fuimos acostumbrando a la idea de que acabaría regresando.


Tengo que decir que yo admiraba el valor de aquel hombre. Acabó desafiando a aquellos que decían que nunca se atrevería a regresar y que iba a tener que venderse la casa y el título de propiedad y su factoría de sirope de caña. Resultó que había estado volviendo todos los años y atendiendo su negocio todo aquel tiempo; hasta había visto al agrimensor del condado de Lee para tener la plena propiedad de sus tierras.
Hizo venir un carpintero para que le construyera un porche para la fachada y le dio a la casa una capa nueva de pintura blanca, no de cal, eh ? De pintura al óleo de la buena. Pero por alguna razón el carpintero murió en las tierras de Watson y empezaron a volar de nuevo los rumores negativos, y antes de que supiéramos nada, Watson se había ido.

Como al año siguiente no apareció para nada, dio la impresión de que ya no lo íbamos a ver más. Los hombres sacaron la conclusión de que había huido después de matar al carpintero, que se sumaba al Francés y a los Tucker y probablemente a Guy Bradley, el joven guardabosques. Se empezó hablar otra vez de lincharlo, y hubo gente como Charlie Johnson y aquel chaval, Earl Harden, que se pusieron en un plan feroz.

Bueno, pues ahora tenían la oportunidad: el villano acababa de caer en sus garras, pero de repente nadie parecía recordar nada de aquel linchamiento. Aquellos mismos tontos se empujaban para mirar cuando Ed Watson saltó a la orilla, se morían de ganas de acercarse y estrecharle la mano. Ni un sólo hombre se quedó atrás cuando le llegó el turno de mostrar lo muy presente que tenía al señor Watson, y de bromear y armar jarana con aquel vecino al que tanto echaban de menos.
-Caray, pues un motor Palmer de un cilindro, Charlie T., ! y va como una seda!.
Y todos se pusieron a guiñar el ojo y a asentir con la cabeza como si todo el mundo salvo Charlie hubiera sabido que el motor era un Palmer en cuanto lo habían oído hacer pop-pop- pop-pop por el Paso. Charlie y Ethel Bogess eran muy buenos amigos nuestros, se habían casado en el 97, igual que nosotros, pero ahora él se estaba comportando como un idiota de remate delante del señor Watson, y algunos de los demás eran todavía peores. Lo más probable es que luego les dijeran a sus esposas:
-Bueno, los Tucker no eran más que patanes, ya sabes. Unos asquerosos de Cayo Hueso. Lo más seguro es que se lo tuvieran merecido.

También estaba presente el joven Earl Harden, el mismo que había querido linchar a E.J. hacía unos años. Uno de los jóvenes Daniels se había tomado unas copas aquel día y le había dicho a aquel chico Harden:
-A ti no te corresponde decir nada de linchar a un maldito hombre blanco!

Oh!, menuda bronca tuvieron aquellos dos detras de nuestra tienda! Y mira por dónde, ahí estaba ahora Earl Harden, boquiabierto igual que los demás y sonriendo como si le fuera la vida en ello.
El único hombre con que se quedó un poco apartado fue el mayor de mis hermanos, que se pasaría la vida entera cavilando sobre E. J. Watson. Bill nunca dejó de trabajar el tiempo suficiente para conseguir ningúna educación de ninguna clase, pero cuando se trataba de juzgar a la gente tenía más sentido común que la mayoría. A menudo había hablado con Henry Short, que había ayudado a aquellos jóvenes mulatos a enterrar a las Tucker, y aunque Henry nunca acusaría de forma explícita a un hombre blanco, a Bill no le quedo duda de que era E. J. Watson quien los había matado.

País de sombras. Extracto


Les dejo aquí un extracto de la novela que leo en estos momentos y que comento en el post anterior, se trata de “Pais de sombras” de Peter Matthiessen.

Antes que mis padre se lisiara con su propia hacha y yo me trasladará al sur para ayudar en el Altozano de los House, estuve trabajando de guía para un turista yanki, el señor A.W. Dimock. Como la mayoría de turistas, el señor Dimock disparaba a todo lo que se le ponía a tiro,ciervos, aves, caimanes, cocodrilos y hasta manatíes. Estuvimos arponeando a peces sierra desde el río Chatham hasta Cabo Sable en el sur, les cortábamos las sierras para vendérsela de recuerdo los turistas y dejábamos que el resto se pudiera. Ahora ya casi no quedan de esos peces enormes de antaño.

El señor Dimock escribió sus aventuras en un famoso libro titulado Encantos de Florida.
Llevaba consigo a su hijo, que le hacía fotos para su libro y se pasaba la mayor parte del día con la cabeza dentro de un saco negro. La foto de su guía no se veía muy clara pero puede que fuera yo, porque al tipo de la costa este que ocupó mi lugar lo tiró por la borda un pez sierra y le sacó todas las tripas. No estaban familiarizados con nuestra forma de hacer las cosas en las islas.

A. W. Dimock mostró mucha curiosidad por Ed Watson que era el principal tema del que hablábamos la gente del lugar por aquella época. El señor Dimock puso nuestras historias en su libro. Yo sabía leer pero me lo contaron todo. El señor Dimock llamó a E. J. Watson ” J. E. Wilson” porque su libro afirmaba que Wilson había matado a siete personas en estos pagos y no quería que quería que Ed lo llevara a los tribunales por nada del mundo. La gente sospechaba que Ed se había cargado a dos o tres, eso si, pero que me aspen si yo sabía quiénes podrían ser aquellos siete, a menos que fueran cortadores de caña, negros de su plantación. Y si sus propios vecinos no sabían nada de siete muertos, como se había enterado aquel viejo yanki? Si Ed estaba matando a toda aquella gente, me parece raro que sus propias familias no lo mencionaran.
En todo caso, no era el último tipo por estos pagos que había quitado una vida, ni mucho menos. Sobre todo entre los cazadores de plumas, había montones de asesinatos: robaban las plumas y luego se escurrían como nutrias por los arroyos y se escondían en las profundidades de las Glades. Al sheriff nunca le importó demasiado que se escondiera en los rios. Si desaparecían unos cuantos,la ley consideraba que se habían librado de ellos, y probablemente tuviera razón.

La encontraran en la pagina 166 de la edición de Seix Barral en 2010. ISBN: 978-84-322-2869-8

País de sombras, de Peter Matthiessen. Lectura


Hay momentos, así como este. Quisieras hacer mil cosas y ves que el tiempo pasa inexorablemente, sin llevar a cabo todo lo que has querido hacer en un momento dado. Entonces tratas de re-organizarte y al menos tratar de terminar algo.
Si pudieras hacer una lista de tus ideas, te darías cuenta que aquello que te habías propuesto es, como empujado hacia adelante por otra idea, otro pensamiento, otro hecho.

Luego, como una manera de que todas estas cosas confusas se vayan encarrilando en una sucesión coherente, las pones por escrito para recordarlas. Es que lo que hago ahora mientras escribo estas lineas.

Mi lecturas, ya sean libros, artículos de periódicos o uno que otro blog me tienen como un barquito de papel navegando en un mar desatado. Como este ultimo periodo he estado leyendo de manera mucho mas continua que antes, voy a tratar de ir creando algunas notas con lo que leo.

En estos momentos he comenzado la lectura de un autor hasta ahora desconocido para mi. Se trata de Peter Matthiessen. Un autor consagrado y que forma parte en vida, del panteón de los mas grandes escritores estadounidenses de la segunda mitad del siglo XX. El libro se llama “País de sombras” (Shadow Country), en la versión publicada en 2010 por Seix Barral.

“País de sombras” narra la vida de pioneros y fugitivos, vagabundos y desertores de la Guerra entre estados por allá en los comienzos del siglo XX, en el Estado de La Florida.
El “señor Watson” como le llaman con mucho respeto y temor el abigarrado conjunto de personajes que dan vida a esta increíble aventura, trae un pasado feroz en su morral. En todo caso es lo que se cuenta. La verdad de la leyenda de E. J. Watson la iremos conociendo a lo largo de las 1132 paginas de la novela.

Puedo decir desde ya que durante las 150 paginas que llevo leyendo, no hay nada a mi parecer que sobre, ni una frase, ni un parágrafo. Todo es claro, limpio y justo. No soy amigo de las interminables descripciones de ambiente, paisaje, etc. La naturaleza, y sobre todo la fauna de esta hostil región de la Florida recibe ya el embiste de la depredación que viene de la mano del hombre. Miles de caimanes son masacrados por el comercio de sus pieles así como otros miles de pájaros son abatidos por los cazadores de plumas.

Los diferentes capítulos de lo que he estado leyendo son en el fondo, las “voces” de los personajes que van narrando la historia y sus peripecias desde su propia perspectiva, con los consiguientes retornos en la linea del tiempo, sin que por un solo segundo nos consideremos perdidos.

El escenario de esta saga se desarrolla en diferentes cayos de las Everglades, 50 años después de terminadas las guerras entre el naciente estado norteamericano y los Semínolas: un pueblo heterogéneo de indios provenientes de diferentes tribus, como los Calusas, los Creek y los Mikasuki, quienes habían estado asentandose en el sur de La Florida, obligados por el gobierno.

Termino diciendo que Peter Matthiessen, tiene hoy 84 años, que vive en Nueva York y que su trabajo es conocido por su meticulosidad en el estudio de los indígenas de Norteamérica.