Blogicidio es el tema del día.


Escribir un blog, esperar de él una larga vida se ha convertido en algo cada vez mas dificil. Es dificil decir cosas nuevas ( vivimos sobreinformados) y nuestras propias vidas no siempre son lo suficientemente palpitantes para narrar experiencias que mantengan los lectores pegados a la pantalla y que nos sean fieles.

Un largo articulo aparecido en Wired y titulado “Mata a tu blog. 2004 ya pasó. Google no te encontrará y los comentaristas son retardados. Nos vemos en Facebook?” trata de demostrarlo y de el recojo aqui algunos pasajes.


Escribir un weblog hoy, ya no es la brillante idea que fue hace 4 años. La blogosfera, que alguna vez fue un oasis de agua fresca de camadería, libre expresión y creatividad, ha sido inundado por un tsunami de lucradores. Los periodistas  y las campañas de márketing alternativo están ahogando las voces auténticas de los aficionados.

Si buscas en el top 100 de blogs en Technorati y encontrarás que los sitios personales han sido desplazados por los profesionales. La mayoría son esencialmente magazines: The Huffington Post. Engadget. TreeHugger (en inglés). Un comentarista independiente no puede hacerle frente a un equipo de pro-writers que suben hasta 30 entradas por día.

Hoy, una búsqueda de, por ejemplo, el último discurso de Barack Obama nos traerá un link a Wikipedia, a un artículo de Fox News, y algunas entradas de sitios profesionales como Politico.com. Las posibilidades de que la ocurrente entrada en tu blog aparezca alto en el listado es básicamente cero.

Es más, tu blog todavía dará de comer a la más baja forma de vida en la net: el comentarista grocero. Deja tu corazón en una entrada, y algún troll anónimo llamado “r0rschach” o “foohack” seguramente escribirá algo como: “¿Por qué no le besas el culo a McCain?” Ese es el motivo por el cual Calacanis ha optado por un mailing-list (grupo de gente que escribe mails para el grupo, y sólo los miembros pueden leer). Así el puede hablarle a sus seguidores directamente, sin tener que soportar los gritos idiotas de sus enemigos anónimos.

Twitter- cuyo límite es de 140 caracteres- es al 2008, lo que la blogosfera fue al 2004. Encontraremos a Scoble, Calacanis, y la mayoría de sus amigos de la era de oro allí. Ellos dicen que es porque Twitter opera inclusive más rápido que la blogosfera. Y las entradas en twitter pueden ser buscadas instantáneamente, sin esperar a que Google las indexe.

Como escritor, sin embargo, me centro en el verdadero pedido del sistema: brevedad. Los Bloggers de hoy deben escribir de forma creativa y profunda para competir con Huffington y The New York Times. El límite de caracteres de twitter, los pone a todos en pie de igualdad. Deja que los amateurs dejen de agonizar sobre su escritura y acabar con la cacería.

Hasta aquí el articulo de Paul Boutin (paul@valleywag.com).

Como autor de este blog, no me doy por rendido a pesar de lo dicho mas arriba. Creo que el lector es libre de elegir. Si desea publicitar aquellas entradas donde lo grosero, lo vulgar, lo intranscendente son prioritario, de la misma manera habran lectores que van a privilegiar lo personal de la experiencia y del punto de vista sobre lo que  acontece en nuestras vidas, en  lo social, afectivo, o en el domenio de lo cultural de lo  artistico, es decir en aquello que les haga pensar -!esto no lo habia visto desde este angulo ni de esta forma!-  de manera que el autor sea así como el milesimo espejo a traves del cual interpretar el mundo.

No me siento obligado a soportar la presión de exigir varios posts al dia ni tal o tal cadencia. Si mi blog tiene 300 lectores o 30, o tres mil sera porque a alguien interesa lo que lee en él. Agradezco a quienes siguen este blog de manera periodica y quienes busquen novedades diariamente y se decepcionen, les invito a seguir otros caminos que colmen su apetito.

Así como existen periódicos existen semanarios y mensuales. Este blog no tiene cadencia


Posteando desde la calle


Este es un post escrito desde un parque público en Ginebra. El día está precioso y la gente aprovecha de comer algo al mediodía sentados en el pasto.
Yo he aprovechado para invitar a mis tres hijos mayores a cenar,la tarde estuvo muy simpática y tuve miedo que no fuera a tener todo listo el momento en que llegarán. Me encanta sentirme en familia.
Hablamos de cocina y de lo insólito que vieran a su padre lanzarse con un perfil en Facebook y además tener un flamante Iphone. Sospecho que aún no me conocen bien.
Este post esta redactado desde un Iphone.