La naturaleza a las puertas de mi casa.


Estas ultimas semanas han sido activas en lo que se refiere a la exploración del territorio del Cantón. Mi anterior prejuicio de que lo exiguo del territorio de este pequeño rincón de Suiza, seria de poca riqueza medioambiental, fauna y flora incluida, ha volado por el aire.
Es verdad que una buena parte del medio millón de habitantes del Cantón ( equivalente de una provincia en nuestros países) viven en sus conglomerados, concentrados en el casco urbano de Ginebra. Esto deja un margen suficiente para que las autoridades se ocupen del gestión del medio natural. Siempre será insuficiente el dinero que se gaste en la gestión del medio natural pero lo que se hace acá, da sus frutos y estos frutos son lo que he estado observando esas ultimas semanas o meses.
Evidentemente mi pasión por la fotografia me lleva a hacer incursiones en algunas reservas naturales y algunas de estas experiencias les quiero mostrar en este y en futuros posts.

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La naturaleza, una frágil construcción.

 

Mi ignorancia en materia de fauna es grande. Sin embargo para morir menos tonto, trato de aprender los nombres de lo que yo llamaría “la inmensa variedad” ademas que se trata de comprender una cierta forma de inteligencia de la misma naturaleza. Los libros y la observación personal ayudan. El entusiasmo no hace mas que aumentar lo que augura años futuros activos para mi. Todo es ganancia.

Confundirse con el medio es a veces importante.

 

Un infinito respeto por la vida.

Mis primeras salidas fueron para estirar las piernas, para escuchar cantar los pájaros. Ademas que todo esto sucede a los pies de mi balcón. Tengo la suerte de vivir en plena ciudad y al mismo tiempo a 50 metros de un bosque y de un pequeño riachuelo que se llama Aire. Su nombre da una idea de lo que he estado buscando. En el Aire hay agua, arboles y viven varias especies de pájaros unos mas fáciles de ver que otros pero todos están allí, en alguna parte ofreciendonos su canto. Esta forma de discreción de la vida natural tiene un cierto misterio para nosotros los humanos. Una cierta fascinación te recorre el cuerpo y la mente cuando te percatas que enormes y lentas transformaciones vitales se llevan a cabo sin que tu lo percibas. Los ciclos del crecimiento, los cambios provocados por el desequilibrio, la influencia del relieve, de la luz, de la humedad, de las temperaturas, de las estaciones del año.
 

Todo ello influye en la vida natural y nosotros no lo vemos porque vivimos a espaldas de lo que nos rodea. Como decía anteriormente decidí un buen día bajar al riachuelo y lo seguí.

Desde aquel día un mundo nuevo se ha abierto a mi, un mundo de seres sin nombre. Entonces los post que siguen hablaran de estos seres y de mi y de como estos dos mundos están ligados entre ellos.

Hay quienes utilizan el medio natural como una plataforma mas para una ideología. Yo prefiero hablar de la naturaleza desde la naturaleza, en vez de llevar adelante un discurso basado en dogmas. Por muchas que sean las buenas intenciones de buenas personas, creo que es mas útil y eficaz hablar cuando se sabe de que se habla. No es mi caso ya que soy un alumno modesto y principiante, y la fotografia y la observación me permiten lo primero: sentir lo maravilloso de la vida natural.

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About Hugo Orell

Soy americano del sur. Formo parte de una cultura que se asienta en Europa, aunque se desliza hacia los Estados Unidos estos últimos 40 años. En mi país la influencia del modo de vida de la primera mitad del siglo pasado, es europea. Mis antepasados traen a Chile desde España arte culinario, tertulias, arquitectura y moda. Francia es un país soñado por toda la aristocracia chilena de la época. Los chilenos crean la leyenda de “Chile: Suiza de américa del sur“. Una literatura germánica me hace soñar con un territorio ideal que estaría situado en la zona de la Baviera del sur alemán, con ciudades medievales, donde sabios artesanos contribuyen a crear la riqueza del modo de vida de las clases burguesas europeas. Ciudades como Brujas, Salzburgo, Estrasburgo, Amsterdam, me hacen soñar con sus astrónomos, pintores, conventos y catedrales. Quizás la influencia de mis lecturas de adolescencia, donde Herman Hesse juega el primer papel. El destino hace que sintiéndome profundamente chileno, y habiendo participado activamente en la aventura liberadora del proceso popular chileno, en la época de Salvador Allende y de la Unidad Popular, me encuentro viviendo desde hace mas de 30 años en Europa.

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