Un viaje en autobús . Extractos (1)


He querido presentar aquí algunos extractos del libro “Un viaje en autobús” de Josep Plan, un gran escritor barcelonés. Publicado en español en 1942, debido a la prohibición de publicar en catalán bajo la dictadura de Franco, es uno de sus grandes libros y uno de los pocos publicados en castellano.
Me parece muy interesante porque esta lleno de observaciones muy agudas y sabrosas sobre la época y las costumbres, ligadas aquellos que se desplazan y aquellos que no lo hacen. Quienes viajan y quienes se quedan. Han transcurrido 70 años y asombra ver como el tiempo ha hecho que nuestro modo de vida cambie tanto.

“Antiguamente, el viajar, era un privilegio de los grandes. Solía ser la coronación normal de los estudios de un hombre. En nuestra época, se generalizó y abarató de tal manera que un hombre como yo ha podido vivir durante veinte anos en casi todos los países de Europa, por cuatro cuartos. Pero esto, también se ha terminado. Por el momento, no viajan más que los propagandistas y los diplomáticos.
Viajaba, ciertamente, mucha gente, pero quizá, el numero de personas que se desplazaban para formar su inteligencia y enriquecer su sensibilidad ha sido menor en nuestra época que un siglo o dos atrás. En nuestro país había tres pretextos esenciales para pasar la frontera: la peregrinación’ a Lourdes, la luna de miel y los negocios. ¡Cuanta gente ha ido a Lourdes en los últimos decenios! Se iba allí a ver el milagro, a cantar el «Ave», a pedir a la Virgen que intercediera por nuestros pobres cuerpos y almas.
La luna de miel era otro de los grandes pretextos para hacer un largo viaje. A mi entender, sin embargo, la luna de miel es una mala época para contemplar el mundo externo con agudeza y claridad. Es cosa muy ardua ejecutar dos cosas importantes a la vez. Para salir de casa, es esta, quizá, la peor época de la vida. Si los recién casados hubieran tenido una ligera idea de su economía, nos hubiéramos ahorrado los espectáculos que todos hemos visto en la estación de Francia: verlos llegar fatigados, descompuestos, deshechos, pidiendo mentalmente a grillos las zapatillas, maldiciendo Europa y sus museos, sus monumentos y su cocina detestable. No. No es buena época la luna de miel para hacer casi nada. Lo mejor, en estos casos, es salir a tomar un rato el sol por la Diagonal o el Paseo de Gracia.
Y el tercer pretexto, los negocios, era como los anteriores. Uno viaja, generalmente, para ver las llamadas cosas inútiles del mundo -que son las únicas importantes- y los negocios no dejan tiempo para nada.
Lo esencial, para aprovechar un viaje es tomarlo como finalidad misma. Andar por el mundo un poco al azar es muy agradable. Viajar sin tener un objeto concreto, es una auténtica maravilla.”

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About Hugo Orell

Soy americano del sur. Formo parte de una cultura que se asienta en Europa, aunque se desliza hacia los Estados Unidos estos últimos 45 años. En mi país la influencia del modo de vida de la primera mitad del siglo pasado, es europea. Mis antepasados traen a Chile desde España arte culinario, tertulias, arquitectura y moda. Francia es un país soñado por toda la aristocracia chilena de la época. Los chilenos crean la leyenda de “Chile: Suiza de américa del sur“. Una literatura germánica me hace soñar con un territorio ideal que estaría situado en la zona de la Baviera del sur alemán, con ciudades medievales, donde sabios artesanos contribuyen a crear la riqueza del modo de vida de las clases burguesas europeas. Ciudades como Brujas, Salzburgo, Estrasburgo, Amsterdam, me hacen soñar con sus astrónomos, pintores, conventos y catedrales. Quizás la influencia de mis lecturas de adolescencia, donde Herman Hesse juega el primer papel. El destino hace que sintiéndome profundamente chileno, y habiendo participado activamente en la aventura liberadora del proceso popular chileno, en la época de Salvador Allende y de la Unidad Popular, me encuentro viviendo desde hace mas de 35 años en Suiza.

One thought on “Un viaje en autobús . Extractos (1)

  1. En los años 1940 todavía viajábamos sin contratiempos, en Europa o en America, solo teníamos que conseguir poco dinero, si vivíamos en Europa nos costaba mucho menos podíamos viajar en tren o en autobús, sin ningún problema, que tristeza que hallamos perdido los valores, por egoístas miserables asesinos que por fama poder y dinero han desecho la tranquilidad del hombre, en la actualidad que país no sufre el terrorismo y las drogas que caminan juntos, como la maldad y el odio, porque permitimos esto si conocemos los culpables, porque encarcelarlos y gustarlos como merecen, y no cooperar con ellos en sus crímenes, unámonos para decir basta. Basta ya de tanta inmundicia. Mirtha

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