El bosque como relajante.


Me fui ayer a recorrer el campo. No sin antes mirar la imagen satélite del Cantón de Ginebra para ubicar un bosque poco transitado por paseantes, donde el otoño mostrara la transformación de los arboles, las hojas, el musgo en esta epoca. El tiempo meteorológico ha modificado desde hace unos años la sensación de cuatro estaciones bien marcadas y nos topamos esta vez con un otoño luminoso y asoleado al que no estábamos acostumbrados por acá.

Caracol

Caracol

Me atrae acercarme a lo pequeño en la naturaleza. Así como en las ciudades la gente rara vez levanta la mirada para descubrir los ornamentos en los edificios, los campanarios, las buhardillas, rara vez  bajamos la vista para descubrir lo que hay a la orilla del camino. No hablo tanto de lo urbano sino de ese mundo rural mas silencioso, mas discreto, menos arrogante que la propia ciudad.

Naturaleza bien muerta.

Naturaleza bien muerta.

Así fue como me dirijí en mi scooter hacia el sur del canton, en Cartigny a unos 6 kilómetros del centro de Ginebra. Al salir de la apacible y pintoresca comuna de Cartigny en el camino a La Plaine no muy lejos de la frontera con Francia hay una quebrada que casi no se ve y es considerada como una rica reserva de pájaros.

Hay solo un letrero pidiendo respetar la vida animal, mantener el silencio del lugar, es decir respeto. El silencio es de vez en cuando perturbado eso si, por el paso de un avión.

Bosque de Cartigny, Switzerland

Bosque de Cartigny, Switzerland

Pasé dos horas en ese lugar, no cruzé ni un solo humano y al salir del bosque me sentía relajado al final de una semana de trabajo por lo menos agitada.

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About Hugo Orell

Soy americano del sur. Formo parte de una cultura que se asienta en Europa, aunque se desliza hacia los Estados Unidos estos últimos 40 años. En mi país la influencia del modo de vida de la primera mitad del siglo pasado, es europea. Mis antepasados traen a Chile desde España arte culinario, tertulias, arquitectura y moda. Francia es un país soñado por toda la aristocracia chilena de la época. Los chilenos crean la leyenda de “Chile: Suiza de américa del sur“. Una literatura germánica me hace soñar con un territorio ideal que estaría situado en la zona de la Baviera del sur alemán, con ciudades medievales, donde sabios artesanos contribuyen a crear la riqueza del modo de vida de las clases burguesas europeas. Ciudades como Brujas, Salzburgo, Estrasburgo, Amsterdam, me hacen soñar con sus astrónomos, pintores, conventos y catedrales. Quizás la influencia de mis lecturas de adolescencia, donde Herman Hesse juega el primer papel. El destino hace que sintiéndome profundamente chileno, y habiendo participado activamente en la aventura liberadora del proceso popular chileno, en la época de Salvador Allende y de la Unidad Popular, me encuentro viviendo desde hace mas de 30 años en Europa.

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