Crisis.


Hay que reconocer que retomar el curso de las cosas en este blog después de agradables vacaciones, no es cosa fácil. Vivir dos semanas fuera del mundo y así de un golpe volver a encontrar el hilo de los acontecimientos es algo que exige una cierta capacidad de resistencia a los choques.

La prensa antes de mi partida hace dos semanas esquematizaba una crisis que se avecinaba sin definir el contorno, aunque si parecía claro que esta vez serian afectados productores y consumidores.

La economia en breve. © Chappatte

La economia en breve. © Chappatte

Como individuos siempre nos hemos puesto de parte de aquellos que trabajan y consumen sin considerar que el sistema productivo, las empresas, el comercio, el transporte de una parte, y los ciudadanos y consumidores que somos, de otra, hacemos  parte de un  todo indisoluble al vivir en una sociedad globalizada como la de ahora.

Hoy es todo el sistema el que se esta poniendo en jaque y esto en una inmensa cantidad de países. Durante estas dos semanas la prensa española se dedico día tras día a desgranar los diferentes sectores que se estaban viendo afectados por la crisis. El inmobiliario, los españoles se habían lanzado estos años en gran escala a la compra del piso propio mediante créditos generosos. El de transportes a través de manifestaciones de camioneros bloqueando rutas y reclamando subsidiar  la gasolina. La venta al detalle, donde se veía la reserva del consumidor para gastar pese a los generosos saldos de inicios de verano que hacian las grandes tiendas. El sector automotriz con la gran noticia de la eminente quiebra en los Estados Unidos de General Motors. Y la lista era extensa.

Se han analizado todos los indices macro-económicos, se han puesto al revés y al derecho: la inflación, el crecimiento, los créditos, los mercados financieros, los bancos centrales tratando de mantener el timón subiendo poco a poco las tasas de interés y la lista es extensa y la conclusión no varia. CRISIS.

Esta palabra cri sis podría en francés ser el acrónimo de “grito del sistema“. Pero pareciera que el grito por mas agudo sea no impedirá el desmoronamiento del sistema económico.

En esto habrán grandes perdedores y pequeños ganadores. Los posibles pequeños ganadores son lo que se suele llamar “países emergentes” entre los que estaría China, India, Brasil y en menor medida Chile, México, Africa del Sur y algunos mas.

Paradójico el caso de Argentina quien se ha estado beneficiando como no le ocurría desde hace muchos años del alza del precio de los granos, sin que hasta el momento este ingreso suplementario signifique un alivio en la eficiencia económica. El clima económico en la Argentina parece ser tan caótico y zigzagueante que los mismos especialistas se preguntan que como es posible que los inversores extranjeros desconfíen tanto de un país que parece prometer ganancias que ni Brasil es capaz de proponer. En su blog, el economista Mario Brodersohn compara distintas situaciones históricas y concluye que el país está frente a la oportunidad más “excepcional de la historia Argentina”.

La pregunta de si Argentina va a perderse otra vez esta gran oportunidad parece ser la pregunta de ayer y la de mañana. Ya respuesta sera probablemente SI, se la va a perder mientras la Argentina no reforme sus instituciones, su sistema de partidos, sus sindicatos. El problema no es económico aunque los resultados se cifren en pesos y en desesperación y tristeza.

En Chile las cosas no están tan claras aunque el cimiento de la economía sea extremadamente solido pero no exento de una seria falta, al no vislumbrase un potente despegue de actividades de todo tipo, que salven al país de la peligrosa incertidumbre del mantenimiento o no, de un alto precio del cobre en el largo plazo. Probablemente Chile a pesar de la crisis mantendrá su liderazgo económico en el continente, pero si el jaguar se duerme …

Para algunos esta crisis sera la continuación de la que ya están viviendo. Quien no tenga para terminar el mes, no lamentará no poder comprarse el coche. Pero quien se endeudó para vivir en el futuro, no le quedará más que el dificil descenso al infierno.

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About Hugo Orell

Soy americano del sur. Formo parte de una cultura que se asienta en Europa, aunque se desliza hacia los Estados Unidos estos últimos 45 años. En mi país la influencia del modo de vida de la primera mitad del siglo pasado, es europea. Mis antepasados traen a Chile desde España arte culinario, tertulias, arquitectura y moda. Francia es un país soñado por toda la aristocracia chilena de la época. Los chilenos crean la leyenda de “Chile: Suiza de américa del sur“. Una literatura germánica me hace soñar con un territorio ideal que estaría situado en la zona de la Baviera del sur alemán, con ciudades medievales, donde sabios artesanos contribuyen a crear la riqueza del modo de vida de las clases burguesas europeas. Ciudades como Brujas, Salzburgo, Estrasburgo, Amsterdam, me hacen soñar con sus astrónomos, pintores, conventos y catedrales. Quizás la influencia de mis lecturas de adolescencia, donde Herman Hesse juega el primer papel. El destino hace que sintiéndome profundamente chileno, y habiendo participado activamente en la aventura liberadora del proceso popular chileno, en la época de Salvador Allende y de la Unidad Popular, me encuentro viviendo desde hace mas de 35 años en Suiza.

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