De Angra dos Reis a Ilha Grande


El viaje de dos horas de Paraty a Angra fue tan rápido que pensé a veces que en el bus no solo mis bagajes volarían por el aire, sino el bus con todos sus pasajeros terminaríamos cuesta abajo en una playa. Los choferes conducen como locos y en las curvas ( solo hay curvas y hoyos) quedas con la cabeza pegada al vidrio. Pero además es un suplicio para la cabeza porque a cada hoyo el bus da un brinco tal que se te remueven los sesos.

Costa Verde (Brasil).jpg

Llegue al muelle de Angra sabiendo que el único barco se había ido dos horas antes. Suponiendo que no seria el único que lo hubiera perdido, ( hay solo uno el día sábado) me puse a esperar y a conversar con los pescadores. Algunos me pedían 200 reais por atravesar (al final pagué 20). Uno de ellos acepto de hacer el viaje si juntábamos 15 personas, y en una hora estuvimos los 15. La travesía a la isla toma casi dos horas. Unica mancha negra en el refinado paisaje, fueron las refinerías de petróleo de Angra, y un barco petrolero griego, que remolcadores sacaban de la bahía.

Recorriendo las pocas callecitas de Villa Abraao caí en la cuenta. La isla apacible casi salvaje que describe Lonely Planet ha cambiado mucho. Mas tarde estuve viendo fotografías aéreas de la aldea de hace 8 años y si, en ese tiempo lo fue. El LP dice que incluso por superstición los promotores inmobiliarios no construyen aquí. Es verdad, ni hoteles 4 estrellas ni Club Mediterráneo hay aun.

Un sinfín de pensiones mas o menos improvisadas que se esfuerzan por adelantarse, y tomar un mercado muy prometedor. Claro que dicen también que gran parte de la isla esta protegida, pero en Brasil la corrupción a veces ayuda a saltar toda barrera. Aquí la mitad de la aldea pertenece al gobierno y no hay pensiones ni turismo y en la otra mitad se instalan los hoteles. Es lo que me han contado nativos de la isla.

La posada esta bien. Escribo esto mientras espero la hora de hacer una excursión en barco hacia otras playas. En el desayuno comí ( junten saliva…) mangos, ananas, maracuja, bananas, melón y sandía. Ayer se fueron los turistas del paquebot que atraco frente a la isla. La aldea se vació y se recupero un poco de tranquilidad.

Claro; estaba tranquilo porque se jugaba la final del campeonato de fútbol brasileño en el que Sao Paulo resulto por quinta vez campeón del Brasil, jugando y empatando con Botafogo. Les interesa?. A mi no mucho, pero por curiosidad vi el segundo tiempo del partido de regreso a mi pensión, después de haber gozado de dos horas de playa con un sol que dejeba caer 35° C sobre mi piel de hombre blanco.

En Brasil hay como una sombra que te persigue a todas partes, nunca se separa de ti. En el bus, en la calle, en tu cama. O quizás sean varias sombras. Una sobresale y es la mas persistente. Un día conocí uno de sus secretos. Estas sombras son como olores, y esos olores como sombras. Se quedan en la memoria. Cerca de Paraty me dijeron de ir a visitar un ingenio. Un ingenio aqui como en todo el Caribe es un lugar donde se procesa el azúcar, donde a veces se destila la cachaza o el ron. Ahi estaba escondida la sombra. Era ese olor de cachaza y de azúcar que me persigue. Es un olor o mejor dicho un perfume agradable, pero hay otros como el del aceite de palma.

Estoy quedando corto de gasolina. Aquí no se puede cambiar dinero ni hay cajeros automáticos, ni aceptan Visa en muchas partes. Solo queda restringir el gasto o marcharse, como lo tuvieron que hacer mis vecinas de pieza, una pareja de francesas. Me queda para 2 días y me faltan 3 para partir. Veré que hacer. Quizás pueda vender mi cuerpo, pero como decía Silvie, mi amiga de Canadá, a quien en Brasil le va a interesar que te pasees desnudo por que perdiste tu maleta y no tienes que ponerte?.

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About Hugo Orell

Soy americano del sur. Formo parte de una cultura que se asienta en Europa, aunque se desliza hacia los Estados Unidos estos últimos 45 años. En mi país la influencia del modo de vida de la primera mitad del siglo pasado, es europea. Mis antepasados traen a Chile desde España arte culinario, tertulias, arquitectura y moda. Francia es un país soñado por toda la aristocracia chilena de la época. Los chilenos crean la leyenda de “Chile: Suiza de américa del sur“. Una literatura germánica me hace soñar con un territorio ideal que estaría situado en la zona de la Baviera del sur alemán, con ciudades medievales, donde sabios artesanos contribuyen a crear la riqueza del modo de vida de las clases burguesas europeas. Ciudades como Brujas, Salzburgo, Estrasburgo, Amsterdam, me hacen soñar con sus astrónomos, pintores, conventos y catedrales. Quizás la influencia de mis lecturas de adolescencia, donde Herman Hesse juega el primer papel. El destino hace que sintiéndome profundamente chileno, y habiendo participado activamente en la aventura liberadora del proceso popular chileno, en la época de Salvador Allende y de la Unidad Popular, me encuentro viviendo desde hace mas de 35 años en Suiza.

2 thoughts on “De Angra dos Reis a Ilha Grande

  1. Por favor, podrías recomendarme una podada económica. Soy de Buenos Aires y pienso ir en temporada baja, en marzo. Quisiera algo simple, sin mayores servicios, yo puedo hacerme el desayuno y encargarme de la ropa de cama.
    Mil gracias y si necesitas algo de Buenos Aires puedo ayudarte.
    Fernando.

    • Lo siento pero la que yo conoci no era muy barata, pero encontaras facilmente entrando en Google la palabra “Ilha Grande”. Lo siento de no poder.
      Hugo Orell

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