Jueves 15, Pantanal


A las 8 de la mañana me vienen a buscar frente a mi habitación con un caballo ensillado. Seremos una pareja de brasileños jóvenes Ico el guía y yo. Animales no vemos esta vez, solo algunos pájaros, pero el placer de cabalgar durante casi 4 horas, me trajo recuerdos de comienzos de mi adolescencia cuando pasaba vacaciones en el campo en Chile, en la provincia de Colchagua.

Mi caballo es manso y obediente.Bastante seguidor, pero me conformo, el simpático joven brasileño tiene un alazán un poco mas nervioso e independiente.Es la segunda vez que montan los jóvenes esposos de Sao Paulo y después de una corta parada para ir a ver unos monos, el alazán se encabrita mientras monta el joven paulista y este cae de espaldas.

Afortunadamente sin daño aunque con susto.Tuvo suerte pues su pie podía haber quedado bloqueado en el estribo.Ico le propone que cambiemos los caballos y así yo tomo el alazán. Con el haré dos o tres cortos galopes( el caballo esta encantado y yo excitado, me siento como un niño inconsciente).El tiempo esta agradable, sin sol, una brisa refrescante aumenta el placer del paseo.
Después de almorzar a venido a verme Ico.Por una parte para buscar un desinfectante que le ofrecí ya que tiene heridas en la pierna debido a un accidente en motocicleta en la transpantanera después de chocar con un animal, de noche. Por otra para proponerme de ir a un sitio donde habría un nido de tucanes lo que significa casi seguro de ver y quizás de fotografiar tucanes en vuelo. Iremos en bicicleta.

La cabalgata de la mañana y la bicicleta por la tarde comienzan a terminar con mis fuerzas, sobre todo que el camino esta con mucha piedra y los neumáticos estan casi desinflados. Tres kilómetros mas allá encontramos un pantanero llamado Sebastiao Manoel Da Silva quien nos explica que tucanes no se han visto mucho estos tiempos y que la mejor temporada es la del mes de Agosto ya que los arboles estan cargados de guaranás, guayabas y mangos, siendo estas frutas las preferidas de los tucanes.

Por ahora hay mucho mango y por todas partes yacen en el suelo centenas de frutas que solo comen los monos y los caballos.
Sebastiao nos invita a su casa a 1 kilómetro de allí y nos presenta su esposa, su hija y sus 6 nietos. Es una familia típica pantanera, campesina y pobre, que trabaja desde la salida del sol hasta tarde. Para retardar la sensación de hambre durante las largas jornadas, los pantaneros preparan una bebida basada en polvo de guaraná, que hacen secar ellos mismos para después darles la forma de bastones de 15 cm de largo y 3 de diámetro que después de rallarlos mezclan con agua y azúcar. Esta bebida es calórica y sacia el hambre.
Sebastiao Manoel debe tener mas de 80 años, es muy religioso y me cuenta que en su comunidad la “Comunidad de Pedra Viva” preparan una fiesta para celebrar los santos San Sebastian ( el de la flecha atravesándole un costado) y San Antonio. En esta fiesta se reza se canta y se baila.Me dice que estoy invitado. Solo que la fiesta sera en dos meses mas.
Solicito tomar unas fotos de la familia y los niños están encantados de ver el resultado en el visor de la cámara. Se nota la excitación en sus ojos. Es el mejor momento del día.Yo doy mis agradecimientos a Sebastiao y le digo que estoy mas contento de haber conocido a su familia que de haber visto tucanes. Me agradece y nos despedimos.

Ico tiene miedo que yo no sea capaz de volver a la posada en bicicleta y me pregunta si quiere que llame para que me recoja una camioneta. Yo digo que no que muchas gracias y que llegaremos cueste que cueste, a pesar de los neumáticos desinflados.
Llegamos de vuelta a las 18 hrs y dice Ico que el también esta cansado. Si tu estas cansado-le digo-, yo estoy muerto. Después de cenar me doy un paseo por el jardín cerca de la piscina y en la oscuridad distingo las siluetas de una hembra y sus dos crías que han venido a ver si quedan mangos por el suelo y que no se los halla comido el caballo.

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About Hugo Orell

Soy americano del sur. Formo parte de una cultura que se asienta en Europa, aunque se desliza hacia los Estados Unidos estos últimos 45 años. En mi país la influencia del modo de vida de la primera mitad del siglo pasado, es europea. Mis antepasados traen a Chile desde España arte culinario, tertulias, arquitectura y moda. Francia es un país soñado por toda la aristocracia chilena de la época. Los chilenos crean la leyenda de “Chile: Suiza de américa del sur“. Una literatura germánica me hace soñar con un territorio ideal que estaría situado en la zona de la Baviera del sur alemán, con ciudades medievales, donde sabios artesanos contribuyen a crear la riqueza del modo de vida de las clases burguesas europeas. Ciudades como Brujas, Salzburgo, Estrasburgo, Amsterdam, me hacen soñar con sus astrónomos, pintores, conventos y catedrales. Quizás la influencia de mis lecturas de adolescencia, donde Herman Hesse juega el primer papel. El destino hace que sintiéndome profundamente chileno, y habiendo participado activamente en la aventura liberadora del proceso popular chileno, en la época de Salvador Allende y de la Unidad Popular, me encuentro viviendo desde hace mas de 35 años en Suiza.

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