Martes 13, Pantanal


Esta mañana ya que el día esta muy lindo, iremos al río a pescar pirañas. Las pirañas no las vamos a comer pero las lanzaremos al agua con un flotador hecho con trocitos de bambú para que los pájaros se lancen en picada desde los arboles y yo pueda fotografiarles en plena acción.

Ico sabe interpretar mis deseos y necesidades fotográficas, como nadie, sabe voltear la embarcación para que pueda seguir ametrallando el vuelo de los pájaros.Sabe acercarse con la lancha y ponerse de frente a un Jacaré para fotografiar sus ojos a 1 metro, y sobre todo sabe reconocer los nombres de todo lo que se nos pasa por delante, pájaros, monos, tapires,armadillos y otros “bichos”.

Claro, esta mañana la pesca ha sido milagrosa en cuanto a especies diferentes de pájaros. Respecto a monos fuimos vencidos por los mosquitos y tuvimos que retomar la embarcación y salir de la selva, eramos victimas de verdaderos ataques en masa. Afortunadamente después no quedan huellas ni escozor, por lo menos a mi.

Por la tarde tengo programada una caminata a un sitio donde se ven monos al inicio de la Transpanera. Esta vez no voy con Ico quien debe hacer un paseo con un grupo, sino con José, otro guía pantanero, ambos nacidos en Poconé. Hacemos una caminata de 2h30 con un calor sofocante y siempre la misma humedad.

Es el paisaje pantanero por excelencia.Grandes pastizales que se cubrirán completamente de agua en unas semanas mas, pequeños islotes de selva ligeramente elevada donde los animales se refugian. Algunos de estos islotes se convierten en verdaderos nidos de serpientes cobra, ya que la inundación durará de diciembre a marzo y en abril las aguas comenzarán a bajar y los animales a circular nuevamente por este inmenso territorio.

Esta vez vemos un lobezno que solo José con su ojo avizor logra divisar a una distancia de treinta metros a la entrada de la selva,completamente inmóvil ya que nos habrá detectado mucho antes. Afortunadamente el teleobjetivo permite acercarlo.Así pasa siempre durante la caminata, por mas que yo trate de ubicar algún bicho que se mueva, no lo logro, sin embargo Jo José detiene cauteloso, agudiza el oído y solo a través del ligero crepitar de las hojas o de ramas que se mueven. Sabe en que dirección esta el animal. Caminábamos espantando los mosquitos en la selva y José se detiene, mira, escucha y me dice – allí hay una tortuga.Efectivamente a unos ocho metros encontramos una simpática tortuga macho de unos 50 ctms.La tortuga al voltearla tiene el caparazón hundido. Esto le permite acoplarse con la hembra.

Seguimos la marcha después de girar por entre los arboles, a veces caminando agachados. Yo comienzo a sentir un cierto cansancio, los monos no aparecen en cantidades, pese a que el paseo se llama el Valle de los Monos, pero la naturaleza es así, los animales tienen territorios a veces extensos y mudan en función de sus necesidades. José me cuenta que estos sitios (la sabana) han estados bastante secos antes de mi llegada. Ahora la hierba lo cubre todo debido al agua que cayó el domingo mientras yo estaba en Cuiaba.Me cuenta como en agosto los arboles como el “puvia” y el “ipe” dan lindas flores rojas y amarillas.

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About Hugo Orell

Soy americano del sur. Formo parte de una cultura que se asienta en Europa, aunque se desliza hacia los Estados Unidos estos últimos 45 años. En mi país la influencia del modo de vida de la primera mitad del siglo pasado, es europea. Mis antepasados traen a Chile desde España arte culinario, tertulias, arquitectura y moda. Francia es un país soñado por toda la aristocracia chilena de la época. Los chilenos crean la leyenda de “Chile: Suiza de américa del sur“. Una literatura germánica me hace soñar con un territorio ideal que estaría situado en la zona de la Baviera del sur alemán, con ciudades medievales, donde sabios artesanos contribuyen a crear la riqueza del modo de vida de las clases burguesas europeas. Ciudades como Brujas, Salzburgo, Estrasburgo, Amsterdam, me hacen soñar con sus astrónomos, pintores, conventos y catedrales. Quizás la influencia de mis lecturas de adolescencia, donde Herman Hesse juega el primer papel. El destino hace que sintiéndome profundamente chileno, y habiendo participado activamente en la aventura liberadora del proceso popular chileno, en la época de Salvador Allende y de la Unidad Popular, me encuentro viviendo desde hace mas de 35 años en Suiza.

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