Tendrán la ocasión de ver en este post algunas fotos. Estas fotos representan para mi algo que va mas allá de la fotografía. Una cierta manera de ver la ciudad y la naturaleza. A tan solo cinco minutos de mi casa corre el río Rodano y estas fotos las tome en septiembre del 2008 en sus orillas sinuosas donde el río baja de los Alpes y se encamina hacia el mar.
Ese día de otoño había un cielo cubierto de nubes lo que dio esta hermosa luz. Una luz que penetra el follaje del bosque, circula entre los arboles y da ese color esmeralda al agua. La lluvia caída días anteriores había impregnado y saturado el suelo y las raíces y en esa atmósfera de calma apareció un cisne. Un cisne aristocrático como un gran señor vestido de blanco. El cisne me quedo mirando y continuo su desliz por el agua. Se alejo majestuoso e indiferente y yo me que de allí medio pasmado de ver que incluso al interior de la ciudad, la naturaleza nos ofrecía un espectáculo majestuoso y bello si éramos capaces de respetarla y escucharla.














