Los guardias civiles españoles que inspeccionaban ayer una infravivienda en el poblado de la Cañada Real (el hipermercado de venta de droga de la capital) se quedaron estupefactos. En un pequeño chamizo de dos metros de ancho por dos de largo y un exiguo techo de 1,70 metros se encontraba una chica autista de 17 años, desnuda, que dormía sobre sus propias heces, según informaron fuentes del instituto armado. La menor estaba encerrada bajo llave y solo salía algún rato a dar un paseo por el patio interior de la infravivienda. Los padres fueron detenidos por la Guardia Civil.
Publicado en El Pais








