Ráfagas de un viento gélido soplando a 100 km p/h han provocado este fin de semana caídas de arboles y paneles publicitarios en Suiza. Incluso se registraron (eso si en la cima del Petite Scheidegg y el Lauberhorn) puntas de 197 km p/h en la región de los Alpes suizos.
Esto no ha impedido a la gente después de haber festejado navidad, de salir a caminar por el borde de lago Leman, sobre todo que ayer hubo un lindo pero soplado tiempo en la ciudad de Ginebra desde donde escribo estas lineas.
Al mismo tiempo, y a pesar del frío una ola de robos se ha estado sucediendo, provocadas por bandas de ladrones provenientes de Georgia. Claude Utz cuenta a un diario ginebrino , como su empresa de “Serraduras de urgencia” ha tenido que trabajar día y noche debido al aumento de los pedidos de barras metálicas destinadas a transformar casas y departamentos en verdaderas fortalezas a un costo no despreciable de 600 dolares.
Pero, ademas del lado anecdótico de estos hechos, un cierto sentimiento de aprensión surge en Suiza, este país rico y pequeño que hasta el día de hoy nunca a conocido una guerra y quien a podido cosechar las dificultades de terceros transformándolas para su propio beneficio. Un país que aporta también financieramente a la cooperación entre los pueblos.
La gente comienza a darse cuenta que este estado de excepción que significa, escapar a las dificultades por las que atraviesa el resto de Europa va a cesar. Que no podrán ya, vivir encerrados en una torre de marfil, impermeables a la marcha del planeta.
Un hecho raro en Europa revela que para ir en el sentido de la globalización, Suiza a permitido la construcción de un templo hindú ( Gurdwara) en su territorio.
Situado en Langenthal, sería el único verdadero construido en Europa. Hecho significativo en la idea que algún día viviremos como hermanos. Hecho desproporcionado también ya que la comunidad Sikh en Suiza solo cuenta con 600 miembros. El creador de la iniciativa de construccion no es otro que Karan Singh, quien trabaja modestamente en una queseria del lugar logrando reunir 1.700.000 dolares para terminar el edificio, lo que le llevó 10 años.
Y las ideas globalizantes no se detienen allí ya que algunas calles mas allá se ha comenzado a construir una mezquita musulmana.

Templo Sikh en Langenthal (Suiza)



















