El teléfono-celular-billetera, aquel que permitirá hacer todos nuestros pequeños pagos ( tickets de metro, bebidas, periódicos, etc) debería generalizarse el año 2012.
Algunas ciudades como Londres y Tokyo permiten utilizar esta tecnología para el transporte en común. Pero en el resto del mundo la oferta de este tipo de aparatos es reducida y los precios demasiado altos para comercializarlo.
“Una vez que la barra de 20% ( de aparatos equipados de esta tecnología ) es alcanzada, la maquina se lanza: es este su punto critico”, declaro Jukka Suikkanen, responsable R&D del operador telecom escandinavo TeliaSonera, durante un seminario en Helsinki.


















