Una flor resiste a la lluvia de cenizas en Futalelfu, allí donde comienza la Patagonia chilena. Esta rosa que se muere es el símbolo de la tristeza de los habitantes de Chaitén y Futalelfu en el Alto Palena.
De haber dejado en esas comunas hoy, todos sus sueños, proyectos y recuerdos. No volverá a sonar la campana de la escuela, no habrán mas barcos atracando en la bahía, no habrán fiestas de cumpleaños, ni asados a la parrilla, ni partidos de fútbol.
Hoy es el día de la madre y quisiera que esta rosa herida sea para aquellas madres de Chaitén. Para todos sus habitantes que comienzan hoy un exilio en su propio país.
Sepamos aceptar humildemente la naturaleza indómita de la tierra.



















