Cuarto día.
Una decisión tomamos debido a que el tiempo se ha echado a perder bastante: ir a Florencia a pesar que ya conocíamos y no teníamos deseos de darnos un plantón esperando que avanzara la fila a la entrada de la Galería Uffizi. Como es sabido esta galería contiene una de las mas antiguas y famosas colecciones de arte del mundo.Para visitarla se necesitan horas y mas vale dejarlo para una visita de la ciudad de Florencia de varios días.
En realidad fue el día menos productivo y quizás también uno de los mas cansadores. Habíamos conducido por pequeñas rutas guiados por un GPS que no siempre elegía los caminos mas rápidos, por lo que nos dimos mas de una vuelta inútil.
Un buen almuerzo y nos lanzamos al asalto de los Jardines de Boboli.Yo tenía buenas referencias y la vez pasada (algunos años hace) saliendo del Palacio Pitti no había tenido tiempo visitarlos.
Quedamos un poco decepcionados ya que muchos lugares estaban en trabajos y nos quedamos con la impresión de bastante descuido en la mantención de lo que se sabe fué la base para la construcción de todos los jardines de Europa incluso Versailles. El lugar es vasto y se debe contar con varias horas para visitar sus 320.000 metros cuadrados.
El resto del tiempo fuimos a recorrer el centro de Florencia desde el Ponte Vecchio hasta la Catedral (Duomo) y la Plaza de la Signoria, donde aprovechamos de saborear un exquisito helado como solo los italianos poseen la ciencia de fabricar. Poseen otras ciencias también, como la de fabricar accidentes de tráfico, un excelente café, buenos clubs de fútbol, hermosísimas mujeres, ademas de ropa muy elegante, una horrible televisión y la mejor cocina del mundo. Aprovecho de presentar para aquellos que no deseen ir a ver mi página de fotos una selección de 51 fotos de nuestro corto y rápido periplo toscano.



















