Tercer día.
El tercer día las cosas van cambiando y mis propósitos iniciales de fotografiar y visitar campos y ciudades van menguando. Nunca hubiéramos pensado que una caída brutal de la temperatura nos impediría simplemente salir de la casa. No vinimos con ropa adecuada y somos incapaces de estar largos momentos al aire libre sin refugiarnos en cafés, lo que nos determina a pasar en el albergue dos días de lluvia y bruma. Esto me permitió captar esta atmósfera tan especial ya que la niebla estaciona en pequeñas nubes a muy poca distancia del suelo.
Renunciamos a visitar ciertas ciudades de la Toscana del norte o del sur como Luca, Pienza, y Montepulciano muy conocida por sus excelentes vinos como el vino nobile . Como Arezzo, la ciudad natal de Petrarca, nacido en 1304.
Renunciamos también a visitar el hermoso Val d’Orcia y sus colinas arcillosas, quien estaría a punto de perder su estatuto de sitio del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, amenazado por promotores inmobiliarios.
Una muestra del paisaje típico de Val d’Orcia es la que encontramos entre Florencia y Siena en comunas como Villamagna y San Vivaldo.
De entre todas estas ciudades-fortalezas las que mas me agradó por su buen estado de conservación y por su armonía ha sido Volterra. Encaramada en lo alto de una meseta rocosa con apenas 11000 habitantes hoy. La ocupación etrusca la convirtió en un polo importante de intercambio comercial hasta el momento de pasar a manos de Roma.
Despuésde comer una excelente “pizza al taglio” y un riquísimo helado damos marcha atrás para regresar hacia el norte, a la Azienda Agroturística donde alojamos.
A la salida de Volterra el tiempo cambia por un brevísimo instante para mostrarnos una fantástica puesta de sol por entre negras nubes cargadas de agua. Detenemos los vehículos en una curva para hacer algunas fotos.
Llegamos para encender por primera vez la chimenea y comer un buen plato de “pasta e pommodori”, bien regado con dos botellas de un excelente Chianti Superiore. Quiero aclarar que viajo con mis hijos ya adultos, por lo que somos siete personas. Esto es por lo de las dos botellas de vino ya que fuimos muy sensatos al beber.




















HERMOSO TOSCANA ESTOY MARAVILLADA QUE BUENO SERIA CONOSERLO QUE LUGAR MARAVILLOSO SOY NIETA DE ITALIANOS ME TIRA ITALIA LOS AMO