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Recibí el mensaje de una amiga que conozco desde hace muchos años que me decía lo indignada que estaba por estar yo traicionando ideas compartidas con ella desde hace años.

No tuve tiempo de preguntarle de que ideas se estaba hablando hasta que en una lectura del novelista Philip Roth encontré el paragrafo que aquí reproduzco.
” Lo que comienza como el deseo de asesinar a tus enemigos a golpes, y se convierte ( sobre todo por temor a las consecuencias) en el intento de asesinarles con invectivas e insultos, se sublima a conciencia, o se socializa, en el arte de la sátira.
Es la floración imaginativa del impulso primitivo de decapitar a alguien”

Philip Roth en ” Lecturas de mi mismo” Editorial Debolsillo.

Creo haberlo mencionado en un post anterior, pero aunque me repita diré que pasar vacaciones a la orilla del mar nunca ha sido mi taza de té. Y menos aun durante tres semanas.
Mi mujer y mi hija si. Les encanta incluso.

Diré como muchos de mis coterráneos masculinos que lo hago por ellas. Para mostrarles lo tanto que las quiero y lo atento que me pongo en algunos periodos del año.

Entonces me digo si tanta gente hace lo mismo, amar las vacaciones junto al mar, (que poco poético suena) es por que algo les divierte de aquello.

El dilema de que hacer en una playa.

Creo haber encontrado aquella diversión escondida. Ella variará según la personalidad de cada uno, pero yo la definiría así.

Pensar, recordar, pasar revista, programar el futuro, criticar nuestro propio pasado, aunque esta es una actividad mental rara. Juzgar a nuestros amigos y compañeros de trabajo, nada de inverosímil . Una infinidad de actividades mentales que se pueden ejercer con los ojos puestos en el cielo, o puestos en la arena; e incluso para ciertos homo erectus que somos, en las nalgas de alguna atractiva vecina  y todo, dentro de la mas plena concentración intelectual.

Hay quienes escuchan música y esto les lleva hacia ensoñaciones como la erótica y placentera noche pasada con su media naranja, con el sabor dulzón de los mojitos bebidos en el bar del hotel, con el recuerdo de esos filetes de dorada tiernos y sabrosos.

Los menos fortunados lo harán con la hamburguesa-fritas de ese simpático y bullicioso snack del puerto. Pero también están los playeros consuetudinarios y austeros que se llevan a la playa su estera de paja trenzada y su best seller y no levantan la vista ni para ver pasar a Selma Hayek. No piensan en nada. Pura zenitud. Estos son los que mas descansan, menos beben y comen.

Hay quienes piensan en las cuentas que pagar al regresar a casa, en hacer reparar la tina del baño que tiene los bordes agrietados. En hacer la lista de compras de útiles escolares, soñar la pesadilla de lo que la próxima factura de sus tarjetas de crédito les cobrará. En los kilos de mas que llevara de vuelta. Y en el bronceado. Esto es lo mas importante. Harían el ridículo si cuentan la playa a sus amigos sin parecer haber vivido seis meses en el Caribe.

Nadie se aburre en la playa como yo pensaba. Es una tremenda entretención, en la que no para uno de estar activo aunque parezca tan quitecito ahí, tirado al sol.

No se puede descansar en la playa. Es una falsa idea que no halla nada que hacer. Es lo mas agotador pero hay que hacerlo para hacer feliz a su mujer.

Mediterráneo.

Por las mañanas el agua del mar es fresca y cristalina. El color cambia según la posición del sol y la dirección del viento. Al atardecer estos factores actúan de la misma manera pero el agua ya no es cristalina ni el fondo tiene el color turquesa. El agua se ha vuelta turbia y flotan en ella papeles y algunos trozos de plástico.

Si el fallecido Cousteau revisitara los fondos marinos del Mediterráneo no los reconocería. Se calcula que han desaparecido entre el 50% y el 90% de estos fondos.

Los científicos piensan que la vida volverá en cuanto se deje tranquila a la naturaleza.

No muy lejos de aquí esta la reserva marina de el Archipiélago de Cabrera, una de las cuatro reservas marinas del Mediterráneo. En estos lugares la flora y la fauna es entre 5 y 10 veces mas abundante.

El Mediterráneo es el mar donde mas se ha explotado la pesca y esta seria la explicación de lo ocurrido, y el hecho que solo el 0.01% del Mediterráneo esté protegido.

A partir de hoy comienzo a mirar el paisaje frente a este Puerto Soller en Mallorca, no sin un poco de tristeza.

Sierra Tramuntana, Baleares.

El mundial se ha ido

Con la victoria de España en el mundial, el planeta ha vuelto a ser lo que ya era. Todo, menos esa fiesta que para muchos duró poco, y para muy pocos duró tanto, como un dulce sueño del que no se desea despertar. Zapatero aquí en España ha pronunciado su discurso a la nación sin poder no recordar a lo españoles que vienen momentos difíciles, que la crisis no se ha ido aunque el mundial si.

Nuestras vacaciones continúan y los días se repiten con esa agradable monotonía de hacer pequeñas actividades en un ambiente poco usual.

Desayunar a las 9 frente al mar, con una maravillosa luz  matinal que da ese tono turquesa al fondo marino.
Tomar un libro y no dejarlo hasta la hora del aperitivo, habiendo leído ya los titulares del día. Admirar el balanceo de los veleros anclados en el puerto casi bajo nuestro balcón.

Caminar después de la siesta hasta el faro y a 100 metros sobre el nivel del mar ver la espléndida puesta del sol exactamente a las 21H16, para regresar caminando en medio del maquis, donde truena el canto de los grillos y terminando con los reflejos de las luminarias de puerto en medio de las embarcaciones.

paisaje

Puesta de sol en Puerto Soller

Puesta de sol en Puerto Soller, Mallorca

Puesta de sol en Puerto Soller, Mallorca

Puesta de sol en Puerto Soller, Mallorca

Así va concluyendo el día. La noche es otra cosa, y volviendo al balcón con una copa de rosado fresco comienzo a escuchar aires de Diana Krall como ” Cry me a river”.

Y porque no salir a probar unos calamares a la plancha, sobre un lecho de tumbet ( la ratatouille mallorquina)? No faltan los buenos restaurantes en el lugar.

Buen provecho!

Basta con cerrar los ojos y echar a andar la imaginación. En medio de tus vacaciones playeras no te puedes imaginar las cosas que han pasado en estas tierras en las que te solazas con un vaso de sangría y te comes tus calamares a la plancha.

El 11 de mayo de 1561, una coalición de corsarios argelinos comandados por Otxali y Iusuf-Arrais formaron una escuadra muy potente con veintidós galeones para atacar Mallorca.

Esta armada, antes de llegar a Mallorca, se detuvo en Ibiza para proveerse de agua. Esto hizo que los mallorquines recibieran aviso de que el ataque empezaría en Sóller, por lo que el Capitán General de Mallorca, Guillem de Rocafull, envió un aviso al capitán de Sóller, Joan Angelats, y a Buñola, Santa María y Alaró para que diesen su ayuda.

Los mallorquines salieron hacia el Campo de la Oca, en dirección al Puerto de Sóller. Desembarcaron unos 1.600 corsarios sin que los guardas de tierra se diesen cuenta. Los invasores se dividieron en dos grupos: mientras uno fue directamente hacia el puerto, el otro dio un rodeo y atacó Sóller desde el norte, obteniendo un gran botín. Los Sollerics, que habían salido hacia el puerto, se encontraron entre dos fuegos, decidiendo atacar el grupo corsario que se encontraba en el puerto.

Una vez retomado el puerto decidieron esperar a que el segundo grupo volviera cargado con el botín, mujeres y niños que pretendían llevarse como esclavos. Cuando los corsario se sintieron en peligro mataron muchos prisioneros, por lo que fueron perseguidos por los mallorquines hasta los acantilados. Se deben remarcar dos hechos: las valientes mujeres de Can Tamany que liquidaron con engaños a los piratas que asaltaron la casa y una partida de bandoleros que hicieron un gran daño a las filas sarracenas, por lo que fueron perdonados por el rey Felipe II.

Estos hechos se recuerdan cada año en una fiesta en mayo.

Si este año hemos venido nuevamente a Mallorca de vacaciones es porque nos gusta mucho venir.

Claro, el mundo es ancho y ajeno y mientras menos ajeno me sea, mejor será para mi. Creo que la próxima vez habrá que cambiar de rumbo.

Yo mismo me voy sintiendo menos ajeno cada vez, y el camino se me hace esta vez infinitamente mas largo.

Si creo a la canción de Serrat que “el camino se hace al andar” mi desafío será, mas deshacerlo que hacerlo.

Probablemente no sea la mejor estación para venir. Ayer tuvimos el día mas caliente de la temporada debido a una humedad del aire de un 90%.

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El calor esta también en el aire debido al fútbol. España sacó a Alemania en el camino de ganar el mundial. Este domingo es la final y será terrible lo que vivirá España. Para bien o para mal. Dos países que han dado tanto al fútbol y recibido tan poco.

Estuvimos paseando. Soller es como la capital de esta región de la Sierra Tramuntana. Una región vuelta hacia el mar, mas que hacia la propia isla de Mallorca.

Soller tiene ese encanto de ser española y gozar de la influencia catalana, francesa, árabe e incluso inglesa. Siendo sobre todo mediterránea, por sus cultivos, tradiciones, arquitectura y vida local.

Deben haber pocos habitantes de las Islas Baleares que no tenga parentela en América del Sur, o en Francia. Dos grandes emigraciones se produjeron el siglo pasado. En 1913 y en los años de la Guerra Civil.

Nuestro vecinos aqui en el puerto son franceses y mallorquinos. Hablan francés, mallorquí y castellano. Se sienten de aquí, como de allá. Son sonrientes, conversadores y hospitalarios. Me explica Crystelle que por ser también franceses, son ellos  mas afables y extrovertidos que la gente del pueblo de Soller a quienes un túnel construido hace pocos años acercó a Palma de Mallorca, estando separados antes por las montañas de la sierra. Julián,el esposo de Crystelle tiene la piel bronceada como su mujer y sus dos hijos.

Ambos trabajan y además alquilan a turistas su agradable departamento de 85 mts cuadrados que alquilan a la semana por 800€ en verano y esta bien situado, en primera línea de mar.

El turismo aquí en Puerto Soller, distante de tres kilometros del pueblo de Soller, parece haberle despojado de su alma de pueblo (o de puerto). Los innumerables restaurantes y hoteles afichan en alemán. Se escucha algo de francés pero lo que domina es el alemán. Pero esto no quiere decir que falten los jóvenes españoles. No dejamos de escucharles sobre todo en fechas de partidos del mundial.

Hay poco que hacer cuando no se tiene un medio de locomoción. Hay muchos senderos que recorrer en la montaña. El mar siempre esta cerca y basta encontrar una bajada secreta para llegar a una playa escondida de quienes circulan en coche por la  corniza.

Estas tierras son muy ricas en cítricos, y en verano se consiguen las naranjas navelates. Soller abastece con sus naranjas el sur de Francia.

Debí haberlo pensado antes. En la televisión anunciaban para hoy altas temperaturas. Incluso se decía que en Andalucía, al otro lado del mar habrían 40 grados.
Aquí en las Baleares hay 30 grados pero ya es bastante. Si al menos hubiese traído un abanico para refrescarme, pero no.
Probablemente que para muchos, sol y calor es sinónimo de vacaciones balnearias, sin embargo yo tengo terror al exceso de luz solar y al calor excesivo.

Palma de Mallorca tan concurrida como siempre lo ha sido. Y si yo fuera el único turista y la tuviera toda para mi?.

Me saltaría todos esos ingleses, alemanes y demases a quienes no entiendo lo que hablan.
Si fuera yo, el único pájaro raro, no autóctono, todo iría de maravilla.
Esto se ha puesto no solo democrático sino francamente populoso.

Pero volvamos a Puerto Soller, el que dejé esta mañana durmiendo aún bajo la fuerte luz que bañaba la playa de En Repic.
Nuestro departamento goza de una hermosa visión panorámica de la pequeña bahía y del puerto. Detrás nuestro están las montañas de la Sierra Tramuntana, que rodean como un circo la encinta del puerto. Al frente el faro y una estrecha salida al mar.

Por el día, nuestra pequeña playa de arena blanca se llena de familias. De la orilla del mar nos separa una franja peatonal de unos 25 metros bordeada de palmeras y de pequeños almacenes y restaurantes. Abajo, (estamos en el tercer piso) una pareja de alemanes mantienen un extraño snack, donde se mezclan los platos rápidos, con la venta de casacas de cuero usadas al estilo Harley Davidson, y una selección de viejas revistas alemanas de los años 60. Todo esto combinado con el sonido bastante fuerte de un puesto de televisión que transmite viejas películas en alemán.

Cincuenta metros mas a la derecha un local de renta de coches atendido por un triste señor que pareciera estar esperando que entre el ultimo cliente a quien mostrar su apesadumbrada mascara.
Los niños corretean por entre las palmeras comiendo helados mientras otros tantos cuerpos yacen horizontalmente sobre una parrillada de arena blanca.

Enntonces, y para arrancar de aquel paraíso balneario, me fui por la mañana a Palma de Mallorca, la Meca de los lectores que huyen de los bestsellers de Ildefonso Falcones y otras catedrales del mar, como de los pilares de Ken Follet, los mismos que reinan en todas las playas de la isla.

Una meca sin mayúsculas dado que las pocas librerías que habían, han ido siendo substituidas por El Corte Inglés.

Libros, cosméticos, pañuelos de seda y sacos de mano, libran igual combate ante un consumidor desafiado y casi ahogado por la crisis.
Como si fuera poco es difícil hasta  encontrar un periódico, ya que por razones que desconozco el Ayuntamiento de la ciudad clausuró los kioscos.

Afortunadamente me hice de algunos ejemplares de Vladimir Nabokov, Saúl Below, Claudio Magris y Philip Roth y regresé a mi playa.

No se todo se ha perdido

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