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Me decidi a comenzar al fin, la lectura de “El Evangelio según Jesucristo” de Jose Saramago. Un intento mio de indagar en las preguntas esenciales? Probablemente. Unido al hecho que Saramago estaba desde hace tiempo en mi pila de libros en espera de lectura, y a la generalidad de que, que otra cosa permite la literatura, aparte del placer de la frase, de la construcción narrativa, sino el de hundirse en aquellas preguntas esenciales?.

El estilo es depurado y las frases suenan a sentencias bíblicas con su retorica antigua. Pero las preguntas son de hoy, y para un ateo como yo, esta lectura esta siendo un verdadero descubrimiento.

Leyendo el diario La Tercera de Chile (es como llamamos a un periódico los chilenos) encontre que se señalaba la muerte de un hombre a manos de un grupo de vecinos,( no recuerdo en que lugar y ademas poco importa ), por haber dicho palabras obscenas y haber realizado gestos obscenos frente a un niño.

Cínicamente podría decir que no me extraña esta actitud. He escuchado a tanta gente sensata, decir que si tuvieran en sus manos el violador de su hija no dudarian en matarlo con sus propios puños.

Probablemente quizás  yo tuviera la misma primera reacción . Pero mi pregunta es: si en una hipotetica sociedad, donde se respete y se hiciera respetar la ley, donde hubiera beneplácito hacia los gobernantes y las instituciones esto sucederia igual que en nuestra joven sociedad chilena.

Digo joven sociedad chilena, porque viviendo desde hace mas de 20 anos en Suiza, tengo mis dudas que el mismo intento de linchamiento en este pais (probable por parte de algunos), hubiese tenido un desenlace mortal. Si no hubiese la cordura, primado frente a la ceguera de los impulsos de venganza y de indignación, y se hubiese entregado al criminal social a las autoridades.

De que depende que los hombres hagan justicia por sus propias manos en circunstancias limites?. No se trata aquí de comparar lo que hubiese pasado en la selva de Borneo, ni como los griegos hace 2000 años, hubiesen actuado. La pregunta es valida en nuestra sociedad de aquí de ahora, aquella de los derechos humanos. Alguien tiene una respuesta?.

No habrá revolución con la llegada de Sebastian Piñeira a la dirección del país. Es posible, ni siquiera evolucion. Chile será  mejor cuando los chilenos vivan mejor, cuando halla mas igualdad de oportunidades, mas igualdad ante la ley, una educacion digna de un pais que mira a convertirse en lider en America Latina y una definitiva gestión frente a las aspiraciones de las minorías étnicas. En este gobierno habrá mas negocios,  habrá un gobierno dirigido por sagaces halcones, que manejaran el país como se gestiona una empresa, que veran las relaciones internacionales como ellos ven el comercio internacional.

A llegado el momento de los “quiubos” y las promesas electorales han quedado atrás. Piñeira posee una inteligencia económica, de gestión y esto no es suficiente para dirigir un país. No son los “chicago boys” cierto,  sino la nueva generación del “top management” quienes tomaran las riendas de las instituciones en Chile. Son dos siglos de hacer politica que van a desaparecer para convertirse en una forzada marcha a la eficiencia con el precio conocido de la eficiencia en las empresas. El que no la logra se baja, y se va a su casa y si lo hace por si mismo tanto mejor.

Las leyes de la politica funcionan de otra manera. Tres pasos atras y dos adelante, esperar y volver a saltar, para avanzar. No fue Lenin el que termino esta frase, pero la termino yo.

Pareciera cada vez mas cierto que el hecho de alcanzar Piñeira el  51 % de los votos en los recuentos, viene de chilenos, que habiendo subido a un peldaño superior en la escala social producto de la política del gobierno actual, aspiran a que sea la derecha quien les abra la via al consumo, porque hay en Chile quienes confunden aun, tener mas con vivir mejor. Y esto lo digo para aquellos que han salido de la pobreza y quisieran romper con las frustraciones de toda una vida. Lo que puede ser comprensible en su situación, pero esta misma vulnerabilidad es la que la derecha manipula para vender su demagogia. La pobreza te quita la dignidad y el consumo excesivo te lleva a la alienación, a perder de vista los valores esenciales y a convertirte en objeto del mercado. Pero esto los chilenos lo tendrán que aprender en su propia carne.

Sebastian Piñeira introdujo en Chile las tarjetas de crédito. Hay países que viven del crédito y a algunos de ellos como a los Estados Unidos, les ha costado la ultima crisis, vivir del crédito. Y sin sin embargo la economía norte-americana es el faro y la luz  que guía a Piñeira,  el mismo habiendo estudiado en  universidades americanas. Ya estoy viendo a Piñeira en Chile, pais de aspirantes a propietarios, abrir generosos créditos para la vivienda. Que mas popular que entregarles plata a los chilenos para que se conviertan en  propietarios de la noche a la mañana, al costo de altos intereses?.

Empresarios sacaran beneficio del crédito, empresarios sacaran ganancias de las construcciones, se nos dirá que esto genera empleo y crecimiento. Pero para la próxima crisis pasara lo que paso en España, porque crisis habrá. El boom termino allí en tragedia, los españoles perdieron su casa, el mercado devaluó, los precios del inmobiliario se fueron al suelo y los bancos volvieron a comprar las deudas de los endeudados a precio de huevo, y ganaron dos veces la apuesta. Bingo!!.

Con este tipo de mentalidad gestionan los gobiernos de derecha. Están lejos de comprender el sentido de la justicia social. Y como comprenderlo, si ni siquiera esta noción existe en el diccionario del capitalismo?. Para ellos, los perdedores son los que se jodieron simplemente porque no estuvieron donde había que estar en el momento en que había que estar. Por lo tanto en el balance se les pone en la columna de las perdidas y de esta manera el balance cuadra perfectamente.

Para salir del impasse entonces lloraran ante ese ese “Estado Providencia” que tanto han combatido ellos mismos. Y el Estado los salvara.

Pero unque la mona se vista de seda, mona se queda.

Una tarde nievosa.

Continuando con la atmósfera invernal de estos últimos días diré que esta noche fui despertado a eso de las cuatro de la madrugada por el ruido de tres vehículos ( los conté asomandome por el balcón) que limpiaban la nieve caída por la noche.
Por la mañana acompañe a mi hija a jugar con su trineo lanzándose pendiente abajo en la colina cerca de casa.
Ambiente de jolgorio infantil interrumpido por el llanto de un niño pequeño de unos cinco años que se incrustó a gran velocidad en una reja metálica pendiente abajo, bajo la mirada atónita de su madre quién lo miraba distraída en medio de una gran conversación con una amiga y que no atinó mas que a decir ” mierda!”. Me dieron ganas de decirle unas cuantas, pero me abstuve.

Por la tarde me vine a buscar música a la Biblioteca Municipal para un diaporama que preparo sobre un antiguo viaje al Brasil en 2007.
Me enteré allí. que la revista Cahiers du Cinema había declarado el film “Mulholland Drive” como mejor film de la década de los años 2000, con lo que estoy bastante de acuerdo ya que éste me fascinó, al punto de verlo dos veces.

Saliendo de la biblioteca al atardecer me encontré con este bonito panorama urbano que inmortalizé con el iPhone para ustedes.

Barrio de Plain Palais, Ginebra

He tenido dos semanas de vacaciones de fin de año y sin embargo no demasiada disponibilidad para largarme a hacer fotos. Primero porque mi hija de 8 años gozaba también de días libres y se aburre de tener que esperar a papá para que afine sus ajustes ( estoy amaestrando una nueva Nikon D300) y termine de encuadrar. A estas alturas ella ha hecho 20 fotos con su pequeña Coolpix.

El otro factor ha sido el tiempo sin hablar de los preparativos culinarios de las pasadas fiestas navideñas.
Al tiempo meteorológico me refiero. Las previsiones los últimos días han pronosticado todo salvo el tiempo “real”.
Ayer se suponía tendríamos un par de días de sol, después de una serie de días en que la nieve y el frío se abatieron con furia sobre Europa.

Cargué mi mochila de provisiones contra el frío, amarré mis raquetas a ella y me fui a tomar el tren que me dejaría en medio del bosque jurásico a menos de una hora de Ginebra.
Mi decepción aumentaba a medida que el paisaje defilaba, y que el tren avanzaba entre pueblos nevados en los contrafuertes de la cadena del Jura suizo.
Las chimeneas humeaban en las aldeas, y la neblina era tan espesa que aun cargando con un GPS, el paseo se haría impracticable.
Faltando doscientos para llegar a mi destino a La Givrine, el cielo comenzó a mostrar un gris cada vez mas azulado y cada vez menos gris. Y lo maravilloso se produjo al bajar del tren.

Me dije que si no hacia una foto de aquello aunque fuera con mi iPhone, el mismo con el que escribo estas líneas no habría otra foto en el resto del día. Esta son la fotos del paseo.

Fue corto porque mi estado físico es deplorable y porque había que ir a buscar mi hija a la salida de la escuela.
El placer fue intenso y en la soledad de la montaña, frente a una belleza que sobrecoge, me puse a pensar que si bien hay guerras y sufrimiento en este mundo, hay momentos que fortalezen el corazón. Se pueden encontrar a una hora de nuestro cotidiano.

La Givrine, Jura suizo. Enero

Pocos días faltan para que en Chile se elija un nuevo presidente de la República.

La tendencia parece favorable al candidato de la derecha. Bien digo de la derecha y no del centro-derecha, como algunos tratan desde hace un tiempo de encasillar a Sebastian Piñeira.

Sebastián Piñeira es un empresario y un político que comprendió hace bastante tiempo que la derecha propiamente tal, aquella fiel heredera de la larga dictadura chilena de Pinochet, debía cambiar de piel aunque no cambiar de escencia.

Este cambio de piel ha llevado al hábil Sebastián Piñeira, a reconocer algunos avances del gobierno de la actual coalición, estrategia que no es nueva en política tradicional, y que sumada a un discurso integracionista ha podido dar buenos resultados electorales.

La estructura de los dos partidos de la derecha, Renovacion Nacional y la UDI, han permitido por ser menos rígida que aquella de los partidos del centro-izquierda(Partido Socialista, Democracia Cristiana y PPD), una dirección personalizada y una postura carismática favorable al cambio que el país espera para los años que vienen.

Sin embargo el discurso de acercamiento hacia políticas sociales que pregona Piñeira es contradictorio con la trayectoria empresarial de este ultimo y es sobre todo incompatible con el verdadero pensamiento de la mayor parte del establishment conservador en Chile.

Si esto será o no demostrado en una primera fase por su gobierno, dependerá entre otras cosas de si se propone asentar esta imagen de emprendedor progresista durante los cuatro años de gobierno para poder exitosamente acceder a un segundo mandato en el 2014 y allí dar rienda suelta a una política de todo beneficio para el capital, es decir una profunda regresión en todo lo que se halla hecho en Chile desde hace 21 años.

En conclusión diría yo que aquellos que hoy se ilusionen con el discurso consensual e integrador de Piñeira podrán mañana descubrir por si mismos que la derecha tiene muchas pieles de recambio, pero un solo cuerpo y una única ambición.

Entre mar y rocas.


En estos gélidos días del invierno europeo una imagen del sur cálido italiano, puede reconfortar el alma.

Posted by ShoZu

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